jueves, 16 de julio de 2009

AVATARES Y ECONOMÍA

Hasta hace poco tiempo, todo el rollo de los juegos de roll (role-playing game) me resultaba algo sumamente extraño, ya que no entendía como aún, en la era de las computadoras, podía haber chicos jugando con cartas impresas o muñecos de personajes de ficción; tal como hacíamos, cuando éramos chicos, con los soldaditos, pero en una época en que las computadoras eran solo para las películas de SF. Sin embargo, conversando con un sobrino sobre el tema, me dijo que la única razón por la que el jugaba esto era “sentir que podía cambiar el mundo”. 

Esto me dio una buena razón para investigar un poco más de ello. Así fue que inicie una búsqueda de datos sobre este juego y lo que representa para las últimas generaciones. Me llamó la atención que surge más o menos en la década de los sesentas, aunque se populariza a partir de 1974 con una serie llamada “calabozos y dragones” la misma que alcancé a ver en la TV alguna vez en los años ochentas. En nuestro país, recién el juego se comienza a hacer popular a inicio de los noventas. 

Lo otro que me llamó la atención, es que en este juego cada uno asume un personaje (avatar) y el mundo se va construyendo, es decir no hay un guion único, y lo tercero y más importante es que se sustituye el concepto de competición por el de colaboración. Los jugadores no sólo deben interpretar a su personaje, sino que además deben cumplir una misión, donde no hay ganadores o perdedores sino grupos o equipos tras un objetivo. 

 Muchas novelas y películas se han hecho basadas en el concepto del juego, como aquella de ciencia ficción llamada, 'Snow Crash', en la que el avatar era la representación virtual de las personas en el “metaverso”. Un universo virtual en un mundo dominado por las corporaciones y donde los Estados nación solo existen en apariencia formal. Por cierto que esta formula de anarco-capitalismo me recuerda mucho al libro del año 1984 “mañana las ratas” del hace poco fallecido escritor peruano José B. Adolph, que durante muchos años, fue uno de mis libros favoritos. Películas más recientes como “Matrix” me parece que también tienen una fuerte influencia de estos juegos. 

Luego llegarían los videojuegos de roll como “Shadowrun”, o los “Sims” y la mayoría de ellos en su versión en línea como “World of Warcraft”, aunque muchos nostálgicos aún prefieren jugar a la forma antigua. ¿y que tiene que ver este juego con la economía?. Pues que de él se pueden sacar varias lecciones. Primero, nos enseña que el mundo está en construcción. Todo ser humano quiere su propio bienestar y el de todos los demás. Pero justamente ese es su mayor dilema, que en dicho intento se tropieza con su propia humanidad, su propia naturaleza voraz, y no consigue bienestar ni para él ni para nadie, porque este es solo alcanzable como bien colectivo, sujeto además a “economías de red”. 

El tema es, que aún somos una civilización en transición. Me imagino a seres de otros planetas más avanzados observándonos y tratando de ayudarnos a evolucionar. Cuando aprendamos a controlar nuestros “deseos” habremos encontrado el camino. Es la etapa de pensamiento universalizadora que propone la Teoría de Fowler. Pero recuerden que toda la economía esta basada justamente en los deseos, que los economistas llamamos “utilidad”. Entonces ¿están errados los principios de la ciencia económica?. 

No, la ciencia económica solo se basó en dichas leyes porque son las que efectivamente rigen gran parte de los intereses de los seres humanos. Ya aprenderemos a ser mejores. Lo segundo, es que justamente este juego nos indica el camino correcto a serlo: la cooperación. La única forma en que la sociedad actual avanzará es mediante la cooperación. Los países con mayor desarrollo del mundo aprendieron que la cooperación es el elemento esencial del desarrollo. Puede parecernos a los latinoamericanos algo extraño, pero no lo es, lo que pasa es que gente que mal aprendió la economía, todo el día bombardea con que lo mejor es el libre mercado, es decir, la competencia sin ton ni son. ¡Pamplinas!, no entendieron nada. 

Recuerdo siempre un video de Milton Friedman (premio Nobel de economía) tratando de hacernos entender que el sistema de precios es finalmente el mejor sistema cooperativo, ¡y sí que lo es! pero solo para el objetivo de eficiencia no de equidad. En este sentido, el juego de roll me parece muy bueno porque les enseña a los jóvenes a valorar la cooperación. Ello no quiere decir que la vayan a tener clara de golpe, pero años más tarde que temprano, las generaciones futuras serán conscientes de ello, llegándose a un punto de quiebre cuando para muchos el resultado más favorable de la mayor parte de decisiones; sea cooperar y se convierta en una norma social. Finalmente, otro aspecto interesante es que muchos de estos juegos sobre todo en su versión más ciberpunk, muestran las consecuencias de un mundo con el mismo orden que prima hoy en día, donde las conductas individualistas y cada vez más osadamente oportunistas, dominen el planeta. 

Es lo que algunos autores han denominado proféticamente el “anarco-capitalismo”. Bueno espero que antes de que ello llegue a suceder, los seres humanos encontremos algo superior a esa conjetura sobre el futuro de la economía de libre mercado, o al menos una variante más desarrollada que pueda corregir el rumbo y nos avance un casillero en el juego del desarrollo existencial universal de nuestra civilización. Como decía mi sobrino: llegados a ese punto “podremos sentir que hemos cambiado el mundo”.

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